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Una dulce anfitriona

Dora Decora. Una merienda perfectaLa puerta se abría y corrías a devorar el bocadillo o la tostada crujiente que mamá ponía en el plato: “¡Lávate las manos!” ¿Te acuerdas? Luego vino la adolescencia, la madurez… y la dieta. Aquellas felices tardes se sustituyeron por una pieza de fruta o, en el mejor de los casos, un poco de queso fresco. Date un homenaje, invita a tus verdader@s amig@s, y organiza una merienda en toda regla, como las de antes.

• Los salados. Prepara emparedados y bocatines, pero en tamaño mini. Es más divertido probar todas las variedades que limitarte a tomar el de pavo y ya no tener hueco para el resto ¡con la buena pinta que tenía el de queso con rúcula! Las tostas —delicias colocadas sobre una rebanada de pan— son otra agradable forma de servir un picoteo salado, apetecible y más ligero.

• Para golosas. Con la bollería sucede lo mismo. Es mejor optar por cruasanes y palmeritas, que se comen de un bocado, a elegir un suizo tan gigante que te obligue a renunciar a esa suculenta madalena por falta de apetito. Pastas y chocolatinas son bienvenidas. Lo mismo que los bizcochos y las tartas: ¿el truco? Sírvelas cortadas en trocitos pequeños, que se atrapen con dos dedos o viajen directos a la boca en una cuchara.

¿Quieres más ideas? No te pierdas este reportaje: Imprescindibles para preparar la merienda en casa

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Cacerolas minis para chicas grandes

El otro día fui a una presentación de la firma Pyrex. ¿Sabéis qué es  lo que más me gustó? Que la línea Wave tenía un montón de piezas mini: cacerolitas, cazos, fuentes y ramekines (envases individuales para  hacer flanes, o un bizcocho para un single goloso).

Mini cacerolas Pyrex.

Para que entendáis mi pasión por lo pequeño, he de hacer una  confesión. Quien escribe, no supera los 1,55 m de altura. De pequeña,  ya era la más bajita de la clase. Y de mayor, sigo siendo la más  bajita de mi familia, de mis amigas, de mis compañeras de trabajo…  Por eso, cuando veo una cacerola para una sola persona, algo en mi  interior se enternece.

Mini cacerolas Pyrex.

Todavía recuerdo la frase que se inventó mi madre para animarme cuando  dejé definitivamente de crecer: “mira qué bien, porque así tendrás más  cualidades buenas por centímetro cuadrado”.  Y esa afirmación se puede  traspasar, también, al menaje mini. Una cacerola gigante ¿en qué  armario cabe? Para que un cazo enorme se quede a vivir en la gaveta,  implica la jubilación anticipada de algunos otros, no por viejitos, inservibles. ¡Inhumano!

Una fuente chiquitina disminuye el riesgo de  hacer una comida pantagruélica y comer sin fin hasta que tengas que  desabrochar los pantalones. Peligro, peligro… Y un  ramekín permite  disfrutar de un delicioso dulce casero con ración propia, sin que un  amigo glotón se autoatribuya la mitad de una tarta colectiva. ¡Por,  fin, justicia en la mesa!

Como decía también mi madre: lo pequeño, a veces, puede llegar a ser  grande.
www.pyrex.es

Susana González

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Hoy preparo el aperitivo

Adoro el aperitivo. Esa sensación de picotear algo rico, sin prisas, mientras esperas a que llegue el menú completo. Mis amigos y yo hemos planeado para este fin de semana una comida “de traje” en mi casa. Cuando lleguen, cada uno irá diciendo aquello de “yo traje la ensalada de pasta”, “yo traje el pollo asado”, “yo traje el helado…” A mí me ha tocado preparar el aperitivo. Y hoy pienso planificar cada detalle.

Número de viandas. La función del tentempié es abrir el apetito, no saciar a los comensales de tal manera que, cuando empiece la comida, ya estén empachados.
Un aperitivo nunca debe exceder los cuatro tipos de picoteo, y sí centrarse en platos que estimulen el hambre: salados, con vinagre…

Capítulo de bebidas. ¿Qué gracia tendría si no fuera por ellas? Es básico incluir bebidas alcohólicas que sean fáciles de servir, pero también se deben ofrecer refrescos o zumos.

La intendencia del éxito. Imprescindibles, muchas servilletas de papel, pinchitos o palillos, para que nadie se quede sin saber cómo llevarse a la boca ese canapé escurridizo, materia prima en abundancia y, sobre todo, estar relajada:
nada de tensiones, que enrarecen el ambiente y quitan el hambre

Si quieres más ideas pincha aquí.

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