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Un poquito de orden por favor!!

 

Orden y limpieza en casa. Feng Shui.Muchas son las cosas que se pueden hacer en una casa para que nuestra vida vaya mucho mejor, pero la primera que se debe hacer siempre sin discusión posible es la de limpiar y ordenar.

Limpiar además de tener una casa reluciente, significa deshacernos de todo aquello que esta en desuso, que ya no nos hace falta, aquellos objetos que llevan la tira de tiempo guardados en el trastero, por si un día hicieran falta y que al final nunca necesitamos.

Limpiar quiere decir también, dar, regalar lo que no nos sirve, lo que nos regalaron y que no nos hace ni pizca de gracia, lo que trae malos recuerdos, y nos hace entristecer o enfadar. Da igual quien nos haya hecho ese regalo, o si lo hemos comprado cuánto nos gastamos en él. Si nos hace daño verlo nos tenemos que deshacer de él.

Esta es una buena manera de aprender a través del feng shui a decir que no y a que se nos tenga en cuenta nuestra opinión. Si son cosas que están rotas se tiran directamente al contenedor correspondiente, si, hablo de reciclar porque es un regalo que hacemos al medio ambiente. Y si no están rotas o las regalamos a alguien a quien les haga falta, o las vendemos y así además nos ganamos un dinerillo extra. Cuando limpiamos dejamos espacio para que cosas nuevas entren en nuestras vidas.

Y la siguiente cosa a hacer es ordenar. Tener una casa ordenada, clarifica nuestras ideas, nos despeja cuando estamos confusos y permite que la energía tan necesaria para nuestras casas, entre a raudales y fluya armónicamente por toda los rincones.

En nuestra revista tenemos un montón de ideas para poder organizar los espacios de cada rinconcito de nuestro hogar y hoy mismo puede ser un buen momento para comenzar.

Lidia García Medina

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Hoy me regalo una siesta

Hoy me regalo una siestaEl otro día, una amiga refunfuñaba sobre el calor del verano: “¿Qué se puede hacer a las cinco de la tarde, con el sol cayendo a plomo y los termómetros hirviendo a 40º a la sombra?” Medité su pregunta y, con una sonrisa de oreja a oreja, respondí: “echarte la siesta”.

Y eso mismo voy a hacer esta misma tarde. Hoy, merezco el reposo de la guerrera.  

• El lugar idóneo. La elección, muy personal, varía en función de los gustos. Los defensores de la cabezadita en el sofá, que se adormecen con el suave ronroneo de la tele, mantienen su postura en un debate irreconciliable frente a los amantes de la siesta en la cama, cuyo lema es: persianas cerradas, pijama, pantuflas y vasito de agua.

• La duración. “Veinte minutos es perfecto”, aseguran los siesteros del reposo breve, “si estás más tiempo, te levantas revuelto y has perdido toda la tarde”. “¡Qué menos que una hora!”, piden los partidarios del descanso entre sábanas, que sostienen que la siesta sienta divinamente y que la tarde dura hasta las 22 horas de la noche.

• El silencio. Gustos al margen, todos coinciden en la importancia de desconectar el móvil y en mantener a los niños ocupados porque, ante todo, la siesta es un placer privado. ¡Seguimos en contacto!

¿Quieres más ideas? Mira aquí

 

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¡TOCA ORDENAR EL ARMARIO!

Reconozco que cada vez que abro la puerta de mi armario, tengo miedo. Los vestidos rozan la cajonera y ofrecen un lamentable espectáculo con sus bajos arrugados. Intento sacar una blusa que sepulté debajo de otras tres y, como el armario está atiborrado, la percha se atasca, tiro y ¡raaas! Alguna prenda delicada acaba de rasgarse. Es la señal: hoy atajo este desastre.

Orden en el armario

Primer paso: saco y clasifico. Ese es el principio de Tu Casa en Orden, un libro muy inspirador editado por Bainet, que os recomiendo. La idea es sacar el contenido y agruparlo en tres montones: las prendas que valen y te pones, los objetos insólitos que no deberían estar en un ropero (una raqueta de tenis, guantes de jardinería…) y la ropa inútil (modelos de hace décadas o tallas mini adquiridas en un arrebato de optimismo).
Segundo paso: organizo. El montón de los objetos extraños lo dejo en un contenedor: ya les buscaré un sitio otra tarde. La ropa inútil la meto en una bolsa para darla o venderla. Me centro en la ropa útil. El principio básico no es organizar por temporadas ni estilos, sino formar grupos por colores. Una camiseta de verano gris se puede usar en invierno, debajo de un jersey escotado. Además, así tengo claro de qué prendas dispongo y no compro a lo tonto.

Aquí hay más ideas para mantener en orden el armario >>

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Para gustos, colores

mystery_3_okLas noticias no dan tregua, borrascas que traen lluvia, frío, viento y, por supuesto, nieve, asolan Madrid semana tras semana desde hace meses; quizá por eso mi viaje relámpago a la templada Barcelona me ha sabido más a gloria que nunca.

Por cortesía de la firma de pinturas Valentine, pasé una agradable jornada en esta ciudad cosmopolita que tanto me gusta. Un soleado día de 20º me permitió admirar una vez más la belleza de la “zona alta” y descubrir un nuevo local para eventos sorprendente, cuco, de esos que se esconden.

Desde la puerta jamás imaginaríais su envidiable y frondoso patio privado. Si hasta tiene una gran palmera central ¡quién lo iba a decir! En este entorno tan coqueto y sugerente, Valentine nos invitó a celebrar su cumpleaños, ¡sí, sí! No hubo datos, ni estadísticas, simplemente quisieron festejar con nosotros sus 10 años de tendencias en cuanto a color se refiere.

Me llamó mucho la atención lo que allí se dijo, parece que los colores son colores y ahí están, uno elige el que más le gusta y ¡listo! Pues no, nada más lejos de la realidad, la influencia de tal o cual tonalidad o el juego de gamas y contrastes son capaces de provocar sensaciones e invocar distintos estados de ánimo.

new_classic_3_okA mi siempre me han dicho que el rojo me favorece y la verdad es que cuando lo luzco bien combinado me siento bien, voy una pizca más contenta.

En la casa ocurre exactamente lo mismo, no se trata únicamente de pintar las paredes, “colorear” los ambientes requiere una sabia y concienzuda mezcla armónica de todo cuanto contiene un espacio. De ello depende salir con éxito de las estridencias. Claro que, si hablamos de tendencias, iremos un poco más allá; en decoración, al igual que en moda, los colores llegan y se van.

Hace 5 años triunfaban los ácidos, en especial el verde limón que poco a poco se ha ido suavizando y azulando. Este año, en cambio, se presenta cargado de sutiles matices que buscan crear hogares muy soft, espacios acogedores que invitan a vivirlos, a estar en casa. En definitiva, está de moda mirar hacia el interior, muy propio para esta época en la que, bien por el mal tiempo o por la falta de presupuesto, decidimos pasar nuestro tiempo libre de puertas adentro.

Pilar Perea (redactora)

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Cuando Lorenzo asoma…

EMO terraza _0028¡Qué ganas de que salga el sol! Y no soy la única, porque parece que todos lo estamos deseando. Será que soy muy mediterránea pero a mí me cambia el carácter cuando el querido Lorenzo asoma. Y ayer mismo, con el atisbo de calorcito, se me encendió la lucecita esa que está ahí, latente, pero ahí, y que en cualquier momento puede lucir. Y ¿qué ocurrió? Que me puse a mirar por la ventana del salón y vi esa pequeña porción de terrenito que tengo en casa. No imaginéis nada grandioso ni espectacular, pero es ese pedacito de respiro que tan bien me viene en las noches de verano. Es como estar en tu particular oasis, sí, rodeada de vecinos por todas partes, pero oasis. Y para que lo sea hay que acondicionarlo; porque ahora mismo, y con tanta lluvia, se ha convertido en un barrizal impracticable. De hecho, salir se convierte en un peligro y me imagino siendo tragada por la tierra, como si de arenas movedizas se tratase. Y con el sol, el buen tiempo, la no lluvia, llegó la inspiración e imaginé una zona de comedor, un pequeño rincón de estar, unas plantas por aquí y un hueco para la plancha eléctrica por allá. Y ¿qué pasó? Que me quedé sin espacio antes de empezar. Tendría que ampliar el terreno para todo lo que se me pasó por la cabeza. “¿Estará dispuesto el vecino a cederme algunos metros?” Llegué a pensar.

Creo que esto no va a ser posible. Y el siguiente inconveniente es que, todo esto está muy bien, pero con algo de intimidad, porque ya sabemos la vena cotilla que tenemos todos, la que nos lleva a tirarnos a la mirilla si escuchamos una conversación un tanto comprometida al otro lado de la puerta. Y es que cuando estamos a resguardo, miramos sin miramientos, ¡nunca mejor dicho!

Total, que tengo que conseguir algo de intimidad y para eso lo mejor es una pérgola, pero quiero algo moderno. Lo mejor es que la oferta que existe ahora me va a permitir hacer cualquier cosa. Modelos de madera, de aluminio, con velos, screen, lamas orientables, toldos mecanizados. Ya no son los cuatro postes y el tejadillo tipo circo. No quiero una carpa circense. Sino algo más elegante, con clase. Que será todo lo pequeño que quieras mi oasis, pero muy glamouroso. Bueno, lo será, o al menos lo intentaré.

Da gusto lanzarse ahora a los centros de jardinería y tiendas porque empiezan a verse las colecciones de mobiliario de exterior. Y te sientas, pruebas balancines, sillones con mullidos cojines, conjuntos apilables, tumbonas, mesas altas con taburetes -lo último para el jardín- y pufs de mil tamaños. Me encanta la tendencia chill out, he de reconocerlo, y si estáis como yo, os invito a que echéis un vistazo a las camas con dosel para exterior (aunque no tengas espacio ¿por qué no soñar?) o los sillones realizados con colchonetas de colores vivos que van directamente sobre el suelo.

Y en cuanto a la iluminación, ¡hay tanto por descubrir! Focos empotrados, apliques orientables, lámparas solares… Tengo que pensar cada punto concienzudamente para no colocar un foco en un lugar equivocado y que tenga un ejército de mosquitos dispuestos a atacar mientras estoy cenando, porque entonces mi oasis se convertirá en una ciénaga y ¡no estoy dispuesta!

En fin. Os dejo. Voy a seguir soñando mientras el sol me lo permita.

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