Mi incursión en la “enodecoración”

Sí, sí, habéis leído bien: enodecoración. ¿Que a qué hace referencia este palabrejo acuñado por mí misma —y aún sin definición en el diccionario de la R.A.E.—? A la decoración relacionada con el vino. Ese líquido que levanta pasiones. Lo reconozco, soy principiante. Pero por eso mismo, me gusta saber y aprender. Pero en lo que a decoración se refiere, ¡soy toda una experta!

No hace falta beber vino para cuidar algunos aspectos esenciales. Más que nada porque aunque tú no lo bebas, tus amigos y familiares sí que lo harán.

Sin entrar en aspectos muy sofisticados, para beber vino se necesita, principalmente, un buen vino. Aquí, para gustos, los colores. Ribera, Rioja, tinto, rosado, blanco, afrutado… En una visita reciente a la bodega Marqués de Arviza (una de las más longevas de La Rioja www.marquesdearviza.es), nos explicaban que el vino bueno es el que a uno le gusta. Sencillo ¿no? ¡Qué visita! Os la recomiendo para adentraros en el mundo de las bodegas y de la cata.

Comienza nuestro camino por la enodecoración con unas copas de cristal transparente (es importante para apreciar el color del vino). ¿Tradicionales o un diseño actualizado?

Unas clásicas copas de cristal transparente

Copa transparente, de Zara Home (11,99 €)

Copas de cristal para vino y agua, de Zara Home

Copa transparente, de Zara Home (desde 3,99 €)

Y para servir el vino, la botella. Si lo prefieres, un decantador, siempre de cristal transparente.

Un decantador para servir el vino, de Zara Home

Decantador, de Zara Home (29,99 €)

Otro de mis gadgets estrella: un escanciador para la botella. No es más que un labio vertedor, que ayuda a servir el vino en la copa sin que escurra ninguna gotita. Os propongo un diseño con color.

Escanciador, de www.gadgetscuina.com

Escanciador de vino Wine Server en lila y en fucsia, de Vacuvin, de venta en www.gadgetscuina.com (4,95 €)

En una mesa con varios invitados, en una fiesta en la terraza o dentro de casa, pero para que nadie confunda su copa con la del vecino, identifícalas con estos graciosos marcadores. Tienen forma de koala pero los hay de monstruitos, hojas, flores…

Identificadores para colocar en las copas, de La Oca

Ocho identificadores Koala, de La Oca (8,69 €)

Y como el vino tiene mucho que ver con el aroma que desprende en la copa, esta caja incluye 12 aromas para aprender a catar el vino.

Caja de aromas para entrenar el olfato, de La Oca

Doce aromas de vino de barrica, de La Oca (58 €)

Y si sobra algo, tapa la botella con tapones divertidos.

Tapón de vino, de Balvi

Tapón de vino Wine Party, de Balvi (www.balvi.com/es)

¡Viva la enodecoración! ¡Viva! A mí lo que me apetece después de escribir este post es escaparme a un destino vinícola. La ruta del vino de La Rioja es una opción perfecta. Una escapada al hotel Echaurren (www.echaurren.com), donde no falta el buen vino que riega los platos exquisitos del chef Francis Paniego, al frente de El Portal de Echaurren o del gastro-bar Tondeluna (tondeluna.com). Esto es solo un ejemplo, pero rutas del vino “haberlas, hailas” por distintos puntos de la geografía española.

Me despido con la copa en la mano y un par de recomendaciones, que se leen, para todos los que queréis iniciaros en la cultura del vino:

Libro Presume de vinos en 7 días

Presume de vinos en 7 días, de Meritxell Falgueras, editorial Salsa Books (17,95 € en La Casa del Libro),

Libro Saber de Vino

Saber de Vino, de Federico Oldemburg, editorial Planeta (16 € en La Casa del Libro).

Alejandra Muñoz (colaboradora de redacción)

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3 pensamientos en “Mi incursión en la “enodecoración”

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