La redacción de Micasa se traslada a Intergift

Os confieso que el lunes pasado me sentí como la Indiana Jones de la decoración. Como todos los años, un equipo de infatigables redactoras de la revista nos acercamos a curiosear la última edición de Intergift.

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¿Qué es? La feria internacional del regalo y la decoración que se celebra en Madrid dos veces al año. ¿Y a qué vamos? A descubrir las piezas de decoración más bonitas para fotografiarlas y publicarlas en la revista, para que vosotras también disfrutéis de ellas.


Desembarcamos con el fotógrafo, la ayudante y un ejército de cámaras y trípodes. Después de improvisar un pequeño plató de fotografía en una sala que nos cedió Ifema, nos lanzamos a recorrer los pasillos. ¿Os cuento cómo es la pequeña historia de un día de nuestro trabajo? Dispuestas a la caza de la novedades más coquetas, oteamos en los stands de las firmas que más nos gustaban, pedíamos permiso para llevarnos los objetos novedosos que nos sorprendían y allí correteábamos por los pasillos con el jarrón, el cojín o la vajilla en los brazos hasta llegar a nuestra guarida fotográfica. En ella, sesión de estilismo: sacas el algodón, lo empapas en alcohol y frotas para eliminar restos de polvillo, huellas de dedos, la silueta del código de barras que hay que quitar para que no se vea… Después viene el momento de ¿Cómo lo fotografíamos? ¿Una toma cenital? ¿Una frontal? ¿Por qué no hacemos mejor las dos? Una vez hecha la foto, toca la parte informativa. En un cuadernito apuntamos la firma del producto, hacemos un dibujito para luego identificarla (si no, entre 30 jarrones, luego no sabes de quién era el de la flor rosa. Esa memoria…), anotamos el precio ¡ojo: en el stand nos han dado el precio para las tiendas. Para publicarlo, hay que multiplicarlo por 2,2 y sumarle el IVA! y metro en ristre, medimos el diámetro, la longitud…

Lo mejor fue descubrir esas piezas que sabemos que luego podréis ver en la revista. Lo más saludable, las 75 veces que subimos y bajamos los 40 escalones que separaban la planta baja, donde estaban los stands, del piso donde instalamos el plató fotográfico: ¡tenemos las piernas como robles! Y lo más divertido, las miradas de la gente cuando nos veían corretear por los pasillos cargadas con una sopera o una lámpara. Más de uno se nos acercó a preguntar qué hacíamos. ¡Pensaban que estábamos robando impunemente los objetos de la feria! Por cierto, todas las ediciones allá que vamos las chicas de Micasa. En septiembre volveremos. Si queréis ayudarnos a transportar objetos…

¡Todos los brazos serán bienvenidos!

Por cierto, podéis ver un avance de todo lo que vimos en Intergift en nuestra página web, pinchad en este enlace.

Susana González

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