A decorar bien, se aprende

Hay dos clases de personas en el mundo: las que tienen el don de la decoración y las que no. Entre las primeras se encuentra esa amiga a la que se le ocurren ideas insospechadas que siempre quedan bien. “Mira, en vez de un jarrón pensé en aprovechar una jarra de mi abuela. Puse flores y, las que me sobraban, las metí en un cuenco.  No quedan mal, ¿verdad?”

Jarra y cuencos con flores

Jarra y cuencos, de la firma Rice

Eso es lo que, en términos de interiorismo, se llama convertir objetos cotidianos en piezas decorativas. Y, sí, ya lo creo que queda bien. Esa misma amiga es la que te cuenta que le daba pena tirar las mesillas viejas del pueblo, así que se las ha traído a la ciudad. “Una manita de pintura y al pasillo van”.

Papel pintado de Sanderson, de venta en Gancedo

Papel pintado de Sanderson, de venta en Gancedo

Y tú piensas… “¡Ojalá mi salón fuese tan bonito como tu pasillo!” Porque tu amiga, sin saberlo, ha vestido la pared con un papel de motivos de tamaño mediano, que dan sensación de profundidad, y ha completado la decoración con dos muebles antiguos, recuperados. Entonces, pasas a la zona de estar y, sobre la mesa, compruebas una vez más que en sus jarrones siempre hay flores frescas colocadas de manera impecable.

Jarrones, de Ikea

Jarrones, de Ikea

“Ah, ¿esas? Las he cogido de la terraza”, explica. No, querida. Tú, lo que has hecho, es una perfecta composición floral en jarrones de boca estrecha, cuando lo normal es tirarlas dentro de un jarrón gigante y ver con desánimo cómo se desmayan, sin gracia, hacia los lados. Porque lo cierto es que la mayoría de los mortales formamos parte de ese segundo grupo de personas que no tenemos el don innato del interiorismo. La buena noticia es que, como en todo, a decorar también se aprende. De hecho, existen pautas sencillas que siempre funcionan. Son trucos infalibles para que el colectivo de los “sin gracia” añadamos encanto a nuestro hogar con resultados excelentes. Si tú también te sientes uno de los nuestros, entra en el decálogo Diez trucos para decorar bien la casa. Hasta tu amiga te va a tener envidia…

Susana González @susigonfer
(jefa de sección)

 

 


Feliz, feliz y bonita Navidad

¡¿Qué aún no sabes cómo decorar la casa esta Navidad?! Con la de ideas que estamos recopilando: adornos, composiciones, árboles de Navidad, algún portal de Belén que otro, mesas, ventanas… Hay para todos los gustos. Las decoraciones más actuales, la que son tendencia esta temporada y las que nunca pasan de moda.

Mi última adquicisión: el farolillo Stråla, de Ikea. Pero no he esperado a que se acerque más la Navidad para ponerlo en casa. Es lo bueno que tienen muchos de los adornos y complementos que os poroponemos, que pueden lucirse todo el año.

Farol de LED STRÅLA, de Ikea

Farol de LED STRÅLA, de Ikea

Qué bien quedaría mi farolillo en este salón ideal. Si este salón te inspira, espera a ver la galería que hemos preparado.

Salón navideño. Imagen, Farrow & Ball

Salón navideño. Imagen, Farrow & Ball

Una decoración navideña de capricho

¡Feliz Navidad!

Alejandra Muñoz (colaboradora de redacción)


Espejito, espejito…

Tenía en casa un aseo pequeñito pequeñito al que no hacía ni caso por su insignificante tamaño. ¡Pobrecito!

Menos mal que un día vino de visita una amiga (decoradora de profesión todo hay que decirlo) y sorprendida me preguntó al verlo: —¿Por qué tienes este baño repleto de trastos? Es monísimo y además tiene ventana— como el que no quiere la cosa añadió — con un buen espejo de pared parecerá mucho más grande—.

Dicho y hecho. Hoy es un aseo de invitados la mar de coquetón.

Espejos para el baño

¿Qué espejo es el más adecuado para tu cuarto de baño?

Y es que los espejos en el baño son verdaderos protagonistas, si no lo crees hecha un vistazo a la galería que hemos preparado.

Ideas deco: Espejos para el baño

Pilar Perea @PilarPerea1
Redactora

 


El distribuidor también se decora

El otro día, una amiga que se acaba de cambiar de piso me invitó a verlo para maquinar una decoración resultona. Correteamos de un lado a otro por sus 50 metros cuadrados y, cuando parecía que habíamos terminado, la pregunté: “¿y para este distribuidor entre el salón, tu dormitorio y el baño, qué has pensado?” Ella se me quedó mirando y dijo. “¿Para esto? ¡Nada!”
Error. Aunque no ocupe el top en nuestras películas decorativas —el protagonista siempre es el salón—, el distribuidor forma parte del plantel de actores de reparto. Y nunca mejor dicho. Porque su misión consiste precisamente en eso, en repartir el espacio. En indicarnos que hemos llegado a un cruce de caminos y que, si quieres ir al dormitorio, debes girar a la izquierda, si necesitas el baño, a la derecha, y si tu destino es el salón, lo suyo es que sigas recto. Como un GPS, pero sin voces irritantes.
Claro que nadie ha dicho que decorar un distribuidor sea fácil. Para empezar, suele ser muy pequeño. Pero aún así hay soluciones.

Lámpara con forma de estrella

Esta lámpara con forma de estrella, de Car Möbel, apenas sobresale unos centímetros respecto a la pared

Una balda con poco fondo no obstaculizará el paso y con unas fotos y unas velitas aromáticas dará la sensación de que el distribuidor está decorado. Sobre ella fija un cuadro o un aplique con forma llamativa y… ¡listo!
Otro problema frecuente: la falta de luz natural. Pero… tú sabes que la magia es posible, ¿verdad? Y si no, echa un vistazo a este distribuidor.

Composición de espejos, de Ikea

Una composición de espejos, de Ikea, multiplica la luz y el espacio

La composición de espejos refleja la luz que entra a través de las habitaciones contiguas. Con la pared pintada en color rosa, percheros para dejar sombreros, pañuelos y bolsos, se convierte en un mini vestidor junto al dormitorio. ¿Te has fijado en el detalle de la balda para colocar los perfumes y la barra de labios?
Así que anímate. Ya sea pequeño, estrecho, oscuro o irregular, cualquier distribuidor tiene arreglo. Hay muchos trucos para ponerlos bien guapos. ¿Quieres verlos? Clica aquí para descubrirlos: Cómo decorar el distribuidor

Susana González (jefa de sección)


Dormitorios decorados en femenino

Dime cómo decoras y te diré cómo eres. La decoración refleja tu yo más de lo piensas. Tanto si cuentas con un presupuesto ajustado, incluso low cost, como si no es así, y tienes suficiente para darte un capricho deco o más…

El otro día estaba buscando ropa de cama para dar un aire nuevo a la decoración de mi dormitorio y me di cuenta de cómo unas sábanas, una funda y unos almohadones pueden dar un aire u otro al ambiente. Viéndolos me quedaba claro cómo iban reflejando gustos y estilos diferentes. Mis favoritos eran los que tenían una estética concreta, femenina, que no cursi: clásica, actual, bohemia, glamurosa, nórdica… Todos ellos se iban enriqueciendo con detalles de otros estilos, y casualidades de la vida, muchos tenían diseños de autor, lámparas y piezas mid century, sobre todo.

También me sorprendieron dos cosas más. En primer lugar, el mix de almohadones y cojines, en orden y en desorden “aparente”, pero también cómo sobre la cama lucían todos sus encantos colchas de piqué en tonos pastel empolvados, plaids acolchados con tejidos sedosos, mantas de punto, mantas de pelo, exóticos suzanis y también tejidos tipo tapiz. En segundo lugar, la importancia de la pared del cabecero, el color de la pared, el efecto que tienen los papeles pintados o materiales como el ladrillo visto natural o blanco y los revestimientos de madera. Estas dos imágenes, una con pared blanca y otra panelada en negro, valen más que mil de mis palabras…

EN BLANCO. La pared de ladrillos y el cuadro sustituyen al cabecero convencional en este dormitorio. Interiorismo, Arianna Barral y Joaquín Vázquez. Manta, cojines, taburete y flexo, de La Victoriana de Mondariz. Funda nórdica, de Zara Home. Cuadro, de Isadora Art Deco.

EN BLANCO. La pared de ladrillos y el cuadro sustituyen al cabecero convencional en este dormitorio. Interiorismo, Arianna Barral y Joaquín Vázquez. Manta, cojines, taburete y flexo, de La Victoriana de Mondariz. Funda nórdica, de Zara Home. Cuadro, de Isadora Art Deco.

 

Dormitorio con cabecero negro

EN NEGRO. El cabecero de este dormitorio es un gran panel de chapa de roble teñido en wengué que cubre la pared y enmarca una fotografía en blanco y negro de gran formato; un dúo con gran impacto visual, que focaliza la atención por su magnetismo y contraste con el blanco. Cabecero diseñado por Cristina Carbonell, arquitecta que proyectó la reforma de la casa. Mesilla, de Roche Bobois. Lámparas, de Retablo. Colcha, cuadrantes y plaid, de Textura.

Espero que os guste esta selección de Seis dormitorios para una dama.

Begoña Fernández (redactora)  @BegonaFG