¡Nos lanzamos al handmade!

Para muchos es una fiebre, para otros una forma de vida y otros tantos no han hecho más que ver cómo su pasión se ha convertido en una moda. Ahora es más fácil encontrar material, ideas, blogs… El handmade es tendencia. Es tan fácil aplicar la creatividad en casa que seguro que solo necesitas un empujoncito. ¡Y te lo voy a dar! Porque merece la pena. Inviertes tu tiempo, renuevas un rincón y te sientes requetebién con lo saleroso o salerosa que eres. ¿Qué más se puede pedir? Pues que quede coqueto, gracioso, elegante, curioso.

Una silla convertida en mecedora. Un proyecto de Bosch Bricolaje.

Una silla convertida en mecedora. Un proyecto de Bosch Bricolaje.

Seguro que viendo esta transformación se te ocurren otras tantas ideas actuales para poner en práctica. Es un proyecto, de la firma Bosch Bricolaje, para convertir una silla convencional en una mecedora. Me veo sentada este otoño junto a la ventana, con un buen libro y el vaivén de esta butaca hecha por mí. Solo hay que incorporar unos patines balancines a las patas de la silla. El toque de color es la guinda del pastel.

¿Te convence? No te pierdas la galería que hemos preparado en la web: 12 ideas do it yourself para tu casa.

Alejandra Muñoz (colaboradora de redacción)

 

 


Matrícula de honor: Vuelta al cole

Vuelta al coleYa está aquí la temida vuelta al cole, y digo temida porque si los niños se ponen nerviosos, los padres ni te cuento.

A mí, personalmente, no me dan las horas del día para organizar la compra de los libros, el material escolar y la ropa del cole, por no hablar del encaje de bolillos que supone cuadrar las extraescolares con mi horario laboral y la intensa vida social de mi hija.

• Vamos por partes. Por fin he descubierto que la clave está en ir paso a paso, empezar a organizar todo con tiempo, sin prisa pero sin pausa. Lo primero son los libros y el material escolar, sin ellos no podrá empezar las clases. El resto puede esperar un poco más.
• Todo etiquetado. El segundo puesto de la lista lo ocupa la ropa del cole que debe estar, por supuesto, correctamente marcada si no queremos quedarnos con el armario medio vacío en un mes. Ya se sabe, son especialistas en perder hasta la cabeza. Para ello hay infinidad de páginas en Internet donde encargar un juego de etiquetas para el uniforme y pegatinas para los libros. Busca en www.fabricafelicidad.com
• Actividades. Este año creo que mi hija y yo nos tomaremos con calma la elección de las extraescolares, quizá alguna actividad lúdica que a ella le apetezca y tiempo libre, para jugar y descansar. ¡Al fin y al cabo es una niña!

Y si necesitas ideas para montar su rincón de estudio, mira estas propuestas >>


¿Te han dejado colgado? SOS: quiero un perchero

Una pregunta indiscreta: ¿tú tienes perchero? Yo, cada vez que llego a casa, parezco una vendedora ambulante. En un hombro, el bolso. En la mano, la bolsita donde me llevo la comida al trabajo. En el otro hombro, la bolsa del gimnasio, que siempre se escurre brazo abajo porque tengo un hombro más alto que el otro. En la mano que parecía quedar libre, el correo. Y en la boca, las llaves. No sé si será por ellas, pero lo cierto es que cada entrada me deja un cierto sabor metálico.

Esto, sin inclemencias climatológicas, porque cada temporada tiene su ideosincrasia. En el verano, la bolsa del gimnasio se alterna con el capazo de la piscina. Y sobre mi cabeza florece un sombrerito panamá que protege mi cutis de posibles manchitas (a los taitantos de edad suceden estas cosas). Pero lo peor es en invierno. Al kit habitual se suma el abrigo (a veces, colocado sobre la cazadora vaquera, ese básico que sirve tanto para un roto como para un descosido), la bufanda y un paragüas. Es entrar en casa y mirar desolada a mi alrededor. ¿Qué hago yo con tanta cosa? ¿Dónde lo dejo todo?

A falta de un tropel de lacayos, al estilo Downton Abbey, que se lleven con elegancia mis bultos y me ofrezcan una taza de té, yo opto por soltar todo en el santo suelo, mientras alguien me grita a modo de saludo: “has traído el pan?” Dónde quieres que lo traiga, darling…

Es por esto que me he decidido a comprar un perchero. Con ganchitos para bolsas, mochilas, abrigos, y un estante para el bolso, el sombrerito e incluso el paraguas: si lo veo antes de salir, quizá no se me olvidará tanto cogerlo.

Perchero con cestas, de Rivièra Maison

Perchero con cestas, de Rivièra Maison

Claro que existen tantos modelos como personalidades. Lo importante es elegir uno que se adapte no sólo a tu decoración, sino también, a tu estilo de vida. Al fin y al cabo, el perchero será lo primero que te reciba nada más llegar a casa.

¿Quieres encontrar el tuyo? Pasen y vean. Ninguno de estos percheros te dejará colgado…

Y si te animas te haces tu propio perchero.

Susana González (jefa de sección)

 


Operación bikini. Preparada, lista… ¡Ya!

Ilustración Operación Bikini

Dora Decora se prepara para la operación bikini

Todos los años, sin excepción, me pasa lo mismo: la llegada del calor me pilla totalmente desprevenida.
Lógico, en la ciudad donde vivo se pasa del botín al bikini en 0,8 segundos, y si con la ropa y los zapatos supone un tormento, lucir de hoy para mañana un look beachware aceptable puede ser realmente terrorífico.
Si eres de las mías, te ayudarán estos consejos:

- Aligera tu alimentación. Puede que te sobre algún kilito… No te agobies, todavía estás a tiempo de mejorar tu aspecto. Para ello es recomendable seguir una dieta equilibrada, preferiblemente regulada por un médico nutricionista. Y eso sí, una vez alcanzado el objetivo, procura mantener los buenos hábitos; ese será mi propósito de este año.

Súmate a la fiebre del running, del fitness o del ciclo. Vamos, que empieces a mover el esqueleto corriendo, en el gimnasio, con la bici o, simplemente, dando largas caminatas a diario, lo importante es ponerse en forma y cuidar el corazón. Un consejo fundamental, antes de lanzarte a la carrera como una loca, hazte una revisión médica para comprobar tu estado de salud, y si puedes, ponte en manos de un entrenador personal que te marcará el ritmo.

- Sé constante. Es difícil, lo sé, pero convertir la operación bikini en un hábito permanente es garantía de buena salud.En nueve pasos (mi preferido es el 9), te cuento lo que a mi me ayuda en esta operación bikini:

Paso 1:
¿Quién es la más bella del reino? El espejo no engaña y menos aún si siempre te miras en el mismo.  Analiza sin tapujos tus fallos, reconócete a ti misma, qué y dónde te sobra, las zonas a tonificar y ponte manos a la obra. Como motivación nada mejor que un mensajito evocador que recuerde que tu serás la más guapa de la piscina este verano. ¿Por qué no?Vinilo decorativo, de Chispum
Vinilo decorativo diseñado por Anna Llenas, de Chispum, disponible en seis colores (22 €).

Paso 2:
Desde bien temprano, con la moral muy alta. Por eso me gustan tanto los mensajes positivos de la firma Mr. Wonderful. El de esta taza me ayuda a diario…

Taza, de Mr. Wonderful

Taza, de Mr. Wonderful, con mensaje optimista, ¿verdad? (12 €).

Paso 3:
Me peso semanalmente. Según la hora, la ubicación de la báscula o el día elegido, el peso, en especial de las mujeres, puede variar mucho; por eso es preferible pesarse sólo una vez a la semana, siempre a la misma hora y por supuesto en la misma báscula.

Mujer pesándose en báscula

Mejor pesarse una vez a la semana… no hay que obsesionarse.

Paso 4:
Practico deporte, al menos, tres días a la semana. Si te apasiona el running, invierte en unas buenas zapatillas diseñadas para correr.

Zapatillas de running para mujer, de Merrell

Zapatilla modelo Road Glove Dash, de la firma Merrell, perfectas para running (110 €).

Podómetro con contador de calorías, de Oregon

Podómetro con contador de calorías, de la firma Oregon (19,90 €).

Paso 5:
Con la tecnología-sport sé con exactitud cuánto he corrido y caminado, pero además las calorías que llevo quemadas.

Paso 6:
Bebo agua en casa, en el trabajo y, cuando salgo o voy al gimnasio, llevo una botella de agua en el bolso o la bolsa de deporte. ¿Por qué? El 50% del éxito en una dieta equilibrada se basa en beber entre 1,5 y 2 litros de agua diarios con el fin de eliminar la grasa y limpiar el organismo. Igual de eficaces resultan las infusiones, tanto calientes como frías, de té verde o hinojo con anís, ambas con un alto poder drenante y diurético.

Menaje, de House Doctor, en Estilo Nórdico

Menaje, de House Doctor de venta en Estilo Nórdico.

Paso 7:
Me repito a mi misma “Una alimentación sana y practicar ejercicio son las bases para un cuerpo 10″. Solo tengo en casa comida sana. Las verduras cocinadas al horno simplemente con un vaso de agua están deliciosas, conservan sus vitaminas y tienen un aporte calórico muy reducido. Almacenadas una vez frías en un tarro bien cerrado y en el frigorífico pueden durar varios días.

Tarro con verduras

Las verduras al horno me gustan como guarnición o primer plato.

Paso 8:
Leo libros que me motivan a seguir una vida sana. Estos dos de ciclismo y running me los recomendó una amiga.

LIbro de ciclismo

Ciclochic, Glamour sobre ruedas. Una guía ilustrada para chicas trendy, de Cathy Bussey en Océano (15,50 €).

Libro Mujeres que corren, de Temas de Hoy

Mujeres que corren, de Cristina Mitre en Temas de Hoy (17,90 €).

Paso 9:
Mi esfuerzo merece una recompensa… Así que me regalo un biquini para lucir palmito en la playa y la piscina.

Bikini Tropical, de Zara Home

Bikini Tropical, de Zara Home (29,99 €).

Pilar Perea (redactora)


Con la maleta a cuestas

Justo eso, tengo las maletas, pero solo las maletas. Toca llenarlas, aportar contenido, chicha, ropa, botes, zapatos, pareo, sombrero… Es la parte que más me estresa de un viaje: hacer la maleta. Con ella empieza ya la preparación del viaje, pero cuando consigo cerrar la cremallera siento un alivio tan inmenso que ya no pienso más en si llevo lo adecuado, si me dejo lo fundamental o si el vestido que finalmente espera en la percha solo —el resto de sus compañeros de armario ya están empaquetados, sí, se vienen conmigo— merecía un mini hueco en la maleta.

Pues eso, que ya estamos a las puertas todos de colgar el cartel de “cerrado por vacaciones” así que este año me he propuesto que hacer la maleta no sea una misión imposible. De hecho, afronto el reto relajada y confiada. Nada de tranquilizantes. Puedo con ello.

1.- Elegir la maleta. El tamaño es proporcional al número de días que disfrutaremos debajo del cocotero. Si viajamos en avión hay que tener en cuenta además que el tamaño sí importa, tanto si se trata de equipaje de mano que viaja en cabina, como si vamos a facturar ya que a mayor tamaño, más peso y los kilos de más se pagan en oro en las compañías.

Maletas de Salvador Bachiller

¿Dónde busco mi maleta? Salvador Bachiller o El Corte Inglés.

2.- Rígida, semirígida, flexible, vintage… Según el tipo de viaje (mar, tierra o aire) y gustos y preferencias. Unas soportan más los golpes, otras menos, hay quien prefiere bolsos. Si viajas en coche, las maletas sufren menos y puedes rescatar un diseño divino. En cualquier caso, yo prefiero que incorporen ruedas para no tener que cargar con los kilos a cuestas.

Las maletas vintage rebosan encanto pero no son aptas para según qué tipo de viajes.

Una maleta vintage luce el encanto de los kilómetros recorridos y disfrutados.

3.- Hacer una lista. Fundamental. Para pensar en los modelitos que voy a lucir cada día y en cada momento. Así no me dejaré nada en el tintero (ni en los cajones). Piensa en la funcionalidad. En combinar colores (para ello, mejor que optes por prendas en tonos neutros si, como yo, eres una maniática de la combinación). Si necesitas tacones o cuñas, ten en cuenta que ocupan más y pesan. Pero, estamos de vacaciones ¿seguro que los necesitas? Aquí que no falte el pasaporte en primer lugar. Este año he comprado una funda para el mío y un estuche específico para llevar toda la documentación del viaje.

Funda de pasaporte, de Les Invasions Ephémères

Funda de pasaporte, de Les Invasions Ephémères.

4.- El neceser. Piensa en mini. Lleva muestras o rellena botes. Solo lo imprescindible. Las cremas básicas. Olvídate del exfoliante corporal. Puedes vivir sin él unos días. A la vuelta, tocará operación belleza. Puedes optar por un diseño para llevar en la maleta o los que se resisten a esconderse porque su diseño trés chic está hecho para lucirse.

Neceser, de PiP Studio.

Neceser, de PiP Studio.

5.- Botes rellenables y transparentes. Así te aseguras no llevar más peso del necesario con botes de 1 litro de capacidad. Además, para viajar en avión son imprescindibles si no quieres facturar tu maleta ya que está limitada la capacidad (máximo 100 ml).

Botes rellenables mini para viaje.

Botes rellenables con tapón de rosca, tapa, vaporizador… Los encontrarás en Pórtico o perfumerías.

6.- Líquidos mejor en una bolsita. Evitarás disgustos al abrir la maleta en caso de que alguno se derrame. Todos detectamos ese bote traicionero que no acaba de cerrar herméticamente. Bien porque la rosca no encaja a la perfección bien porque la tapita nunca hace clic. Esos en una bolsa. Además, si viajas con líquidos en tu equipaje de mano, llévalos en una bolsa transparente que deje ver el contenido por si te piden que los muestres en algún control.

Estuches transparentes con cremallera, de Ordning & Reda.

Estuches transparentes con cremallera, de Ordning & Reda.

7.- Mini aparatos. No cargues innecesariamente con aparatos. Pregunta en el alojamiento al que vas si cuentan con secador de pelo y plancha para la ropa. Existen versiones mini de estos pequeños electrodomésticos pero ocupan en la maleta y añaden peso. Además, en caso de que tu destino se encuentre más allá de las fronteras de tu país, infórmate de las potencias permitidas según la red eléctrica y si es necesario llevar adaptador de clavijas.

Secadores de viaje. Llévalos solo si el alojamiento no disopne de ellos.

Existen secadores de viaje y planchas de ropa mini.

8.- Maquillaje. No olvides tus imprescindibles. Es difícil encontrar tamaño mini de sombras, bases y pintalabios, pero algunas firmas lanzan en verano kits mini (como Essence o Archangela). Es el momento de hacerte con ellos. Deja la base de maquillaje, una BB Cream es suficiente porque nuestra piel estará bronceada por el sol. Alguna sombra que aporte brillo a la mirada, un bálsamo labial con brillo y ¡lista! No olvides hacerte con un juego de brochas de viaje.

Neceser, de House Doctor

Neceser, de House Dcotor.

9.- Bolsas de tela. Para los zapatos, la ropa sucia…

Bolsas de tela para la ropa sucia.

Bolsa de tela, de Amadeus. Neceser, de Así. Similares en Pórtico y en Derrière la Prote.

10.- Joyas y bisutería. Los complementos salvan los looks. Al llevar lo imprescindible y combinar las prendas los complementos ponen el punto de distinción. Lleva collares, pendientes y pulseras en un joyero de viaje.

Joyero de viaje, similar en Salvador Bachiller.

Joyero de viaje, similar en Salvador Bachiller.

11.- Prendas delicadas en un estuche. Como la ropa interior. Lleva un estuche específico para organizar las prendas más pequeñas y que no se pierdan entre los jerseys.

Maletas de tela para organizar la ropa de menor tamaño o más delicada.

Maletas de tela para organizar la ropa de menor tamaño o más delicada.

12.- Botiquín. No queremos que nos pase nada pero no olvides preparar un mini botiquín de viaje con lo imprescindible. Si viajas con niños, aumenta su volumen. Pero no pueden faltar tiritas, antipicaduras y algún analgésico.

Estuche para los medicamentos, de Derrière la Porte.

Estuche para los medicamentos, de Derrière la Porte.

Alejandra Muñoz (colaboradora de redacción).